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n°327 octubre 2006
Opinión
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Eduardo Torres
E
n este texto trato de la evolución
del proceso de disciplinamiento, es
decir, cómo se asume en la actua-
lidad la disciplina y cómo ese acto
per se, desarrolla una evolución
socio-política que ha construido por siglos for-
mas de dominación social, las que se influyen
en la estructura psíquica del ser humano, ese
súper Yo social que cae sobre el Yo como la
sombra del objeto
-en palabras de Freud-, es
decir, la base de la depresión social, una depre-
sión dada por la ausencia de algo que se cree
que nunca se ha tenido, pero que sabemos que
nos hace falta, el objeto ausente, la propiedad
de los medios de producción. La libertad.
¿Cómo se construye? ¿Es necesaria? ¿A
quién sirve la disciplina?
He ahí las preguntas que debemos hacernos,
más que buscar los mecanismos actuales de
dominación que son llevados a cabo por los
administradores socio-económicos-políticos
que la ejercen y la enseñan como una activi-
dad natural y deseada, los que, de esta mane-
ra justifican la historia cultural y social que se
ha sustentado a través de una construcción
simbólica inconsciente de una historia de
dominación y explotación.
Si recurrimos a la historia podemos encon-
trar con cierta facilidad atisbos del origen de
la dominación, pero buscar los orígenes del
disciplinamiento es más complicado por el
entramado psicosocial-político-económico-
sexual. Para esto nos basamos en estudios
antropológicos y sobre todo en la división
social del trabajo, el cual, al remontar en la
historia, nos lleva a la primera forma de divi-
sión: Cazadores/Recolectores/Sembradores, es
decir, nómadas frente a sedentarios.
La idea de este trabajo, es dar una pince-
lada superficial a una hipótesis socio-política
de: cómo la sociedad industrial llegó a ser una
sociedad disciplinada, un disciplinamiento
amparado por las formas de producción y de
educación social.
Se ha querido confundir con la analogía
entre organización con disciplina, como dos
cosas iguales y complementarias. Es decir, los
verticalistas, los amantes de la autoridad y
algunos amantes de la libertad
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hablan de la
organización y la disciplina como "la organi-
zación", la única posibilidad de evolución de
la sociedad, esta organización disciplinada que
anula a los individuos para transformarlos en
grupo. Pero un grupo homogéneo que res-
ponda a las necesidades de un líder/dirigen-
te y que, ciegamente, siga sus postulados, y
además, he aquí la trampa, cuando internali-
zamos esto, estamos internalizando la necesi-
dad de un dirigente, alguien que nos lleve de
la mano por los caminos de la incertidumbre
al puerto de la sumisión.
- Organización: es dar lo mejor de cada cual
para un fin social, en este caso, aportar
desde lo que uno hace mejor para potenciar
un fin común.
- Disciplina: es la forma en donde se hace que
sujetos sean capaces de responder sumisa-
mente a una orden, tarea u actividad obli-
gada y que no necesariamente con un fin
social común.
Ambos conceptos son distintos y en algu-
nos casos antagónicos, no es la disciplina la
que genera organización, ni la organización
debe ser disciplinada para lograr fines comu-
nes. Sin embargo, la experiencia, como espe-
cie, ha ido generado teorías políticas que dan
cuenta de esa dicotomía organización/disci-
plina como una sola, es decir la organización
sin disciplina no es posible, es más se habla
de la imposibilidad de que pueda existir una
organización sin esta.
A través de estas líneas, trataré de ir desen-
redando la madeja y separando las hebras de
la autoridad por un lado y la libertad por otro.
Breve desarrollo histórico.
Estudios de antropología e historia, dicen que
los hombres y mujeres cazadores/as y reco-
lectores/as, eran nómadas, recorrían praderas
y bosques en búsqueda de alimento.
Los roles económicos afectan a la estratifi-
cación de género. Entre los forrajeros la reco-
lección suele proporcionar más alimentos que
la caza y la pesca. La recolección suele ser tarea
de las mujeres; la caza y la pesca de los hom-
bres. Siendo prominente la recolección, el sta-
tus de género tiende a ser más igual que
cuando la caza y la pesca son las principales
actividades de subsistencia.
Hombres y mujeres pasaban el mismo tiem-
po lejos del campamento pero ninguno de
ambos sexos trabajaba más de tres días a la
semana. Los !kung san no veían nada malo en
realizar el trabajo del otro género El ethos gene-
ralizado de compartirlo todo dictaba que los
hombres distribuían la carne y las mujeres com-
partían los frutos de la recolección.
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La organización social no requería de dis-
ciplina, sino de una organización ejecutiva,
un orden -quienes cazan, quienes crían, quie-
nes... etc.- no una estructura que precise de
la obligatoriedad de permanecer en un lugar,
como se da cuando los antiguos habitantes
comienzan a utilizar la agricultura, es decir,
trabajo en un lugar, bajo la presión del clima,
las cosechas, etc.
Los !kung a medida que se hacen sedenta-
rios provocan que los roles de género se vuel-
van más rígidamente definidos. Se desarrolla
una dicotomía doméstico-pública a medida que
los hombres viajaban más lejos que las muje-
res. Al reducirse la recolección, las mujeres se
confinaban más en la casa. Los varones comen-
zaban a ser vistos como los productores más
valiosos.
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Una organización disciplinada que fuese
funcional a los ciclos anuales, lo más cercano
a la reglamentación horaria. Esta disciplina
fue dando origen a una estructura que defen-
diese esas siembras, ya que el volver a sembrar
no era algo que se hiciese en cualquier
momento, por tanto había que defender la
siembra, ampliar los terrenos de siembras, ocu-
par otras tierras. Surge el patriarcado, la cul-
tura y la civilización, con ello, la necesidad
de hacer trascendente la vida humana, se
construyen templos, canales de regadío, armas
de defensa y ataque y todo lo que trae apare-
jado la propiedad y su defensa. También el
papel de la mujer es reducido a la sumisión del
hombre, en cuanto es este el proveedor. La
estructura social cambia radicalmente y con
ella la disciplina, es necesario obligar a la
mujer en las tareas domésticas "para el bien
del grupo".
Por otro lado, surge una figura que se trans-
forma en una pieza importante de la expan-
sión civilizadora. El soldado. Este personaje
requiere una disciplina, es decir un entrena-
miento para realizar actividades contrarias en
algunos casos a los instintos naturales (de
supervivencia), junto a este personaje apare-
cen una serie de personajes, o mejor dicho se
institucionalizan: los sacerdotes, los jefes, etc.
Con el tiempo, aparecerán otros sujetos e ins-
tituciones de disciplinamiento entre las cua-
les la familia, la religión y la escuela son de
las más eficaces, en tanto que es una forma de
dominación, donde el poder no es ejercido de
manera abiertamente represiva
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, sino de forma
más sutil, además más eficaz en cuanto, son
las mismas personas quienes vigilan y ejercen
el poder en una microfísica del poder, para-
fraseando a Foucault.
La disciplina, se instituye como una rela-
ción social, de poder. En la edad media, el ser-
vilismo sería la organización social para las
clases bajas, los siervos no contaban con tie-
rras, ni propiedades; las cuales pertenecían al
señor feudal. Se configuraba así mismo, desde
la iglesia (a través del pecado y la culpa) una
forma de disciplina y de inicios de un molde
de conducta humana, casi como un entrena-
miento conductual, usando para ello el terror
de la herejía, el miedo al infierno y sobre todo
a la autoridad eclesiástica. Refuerzos simbóli-
cos, leyendas, mitos y testimonios fueron la
tónica que moldeó la ignorancia y el miedo
sobre el cual se construyó nuestro mundo occi-
dental, nuestra sociedad industrial. Este perio-
do, será importante para el desarrollo de la
disciplina. Surgen dos corrientes religiosas que
actúan desde la dominación social. El
Cristianismo y el Islamismo.
La religión gravita de forma preponderan-
te en la vida de las personas, desde lo moral,
construye una personalidad sumisa, domina-
da y sobre todo temerosa de dios (como pri-
mera imagen simbólica de poder). Una
estructura social dominada por el súper yo
religioso: mandamientos, votos, penitencias y
sobre todo mucha represión, construye la rela-
ción entre las generaciones que viven en la
edad media. La obediencia, que a esta altura
se va dando en la forma de contribuir con los
amos a la conquista de territorios "sagrados"
mediante las cruzadas.
¿Qué lleva a las personas a morir por una
causa impuesta por otros?
Con el nacimiento de la familia nuclear, en la
sociedad industrial, se produce un cambio radi-
cal tanto simbólico como psíquico. La sociedad
se estructura a partir de pequeñas unidades
sociales autoorganizadas internamente, pero
influenciadas desde el poder o, por el poder,
en una red histórica de dominaciones y disci-
plinamiento social. La familia, en su estruc-
tura, profundiza la relación represiva del medio
social por las reglas de educación y en la inter-
nalización de reglas, culpas, afectos, etc.
"El inconsciente se caracteriza por el hecho
de que sus contenidos no pueden hacerse con-
cientes debido a que una censura pre-consciente
le impide el acceso a la conciencia, esta censura
incluye las prohibiciones adoptadas del mundo
exterior."
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De esta manera, la estructura psíquica ha
sido adaptada por represiones y censuras
externas del "derecho" al placer y del deseo,
casi como una forma de pecado, donde la culpa
a disfrutar es castigada con el infierno.
"El mero hecho de que exista el complejo de
Edipo se debe a la estructura de la familia que,
a su vez está determinada por la estructura de
la sociedad. Para el niño, la familia es el repre-
sentante inicial de la sociedad, mucho antes
de que se incorpore el mismo al proceso de pro-
ducción, esa familia que esta compenetrada
con las ideologías de la sociedad, que es preci-
samente la célula generadora de la sociedad."
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La familia como estructura triangular, desa-
rrolla un orden represivo desde la sexualidad,
que es desde donde se forma la condición de
disciplinamiento. Con la transformación de los
impulsos sexuales en represión condicionada,
Eros cambiada por Thanatos.
El matrimonio es la institución sexual, el
hogar es el lugar de esa institución y lo más
importante, el dormitorio es el lugar donde
se consuma el acto sexual, donde se prolon-
ga esta unión simbólica. Fuera del dormitorio,
sólo queda un campo de batalla en el cual
todos son enemigos: luchar para salir adelan-
te, luchar por ser mejor, ser superior que los
demás, etc.
La escuela moldea nuestra conducta en
base a un aprendizaje de contenidos, pero ade-
más a una disciplina (abierta) que moldea la
conducta a un obedecer las ordenes, ahí tene-
Borrador sobre
disciplinamiento
(breve historia y desarrollo)
pasa a la página 25
No hay duda de que el instinto de agresión es también función del instinto de alimentación y de que
aumenta cuando no se ha satisfecho adecuadamente la necesidad de comer.
El instinto de destructividad es, en mi opinión, una formación tardía, secundaria del organismo,
formación que esta determinada por las condiciones en que se satisfacen el instinto de
alimentación y la sexualidad.
W. Reich
No es la disciplina la que genera organización, ni
la organización debe ser disciplinada para lograr
fines comunes
Al crecer, no sabemos como andar por el mundo si
no existen reglas, normas y leyes; es más cuando
no existen las creamos

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