ropeos desconociesen "que se hayan podido
realizar cientos de vuelos en el espacio aéreo
europeo, y un número similar de movimien-
tos hacia o desde aeropuertos europeos, sin
conocimiento ni de los servicios de seguridad,
ni de los de inteligencia". El informe, elabo-
rado por el socialista italiano Giovanni Fava,
dice claramente que en "cierto número de
casos la CIA u otros servicios de EE.UU. han
sido responsables directos del arresto, trasla-
do, rapto o detención ilegal de sospechosos
de terrorismo". Fava ha elaborado un dossier
con al menos 1.080 escalas de vuelos sospe-
chosos (en torno a 63 en España). En el mis-
mo informe Fava dice no tener pruebas de
que en la Unión Europea existan prisiones se-
cretas pero, no obstante, se ha abierto una
investigación que se realizará en los próxi-
mos meses. El texto del informe preliminar
realizado por Fava se aprobó por amplia ma-
yoría pero con la oposición de una parte del
Partido Popular Europeo. Los populares ale-
manes, franceses y holandeses votaron a fa-
vor tras aceptarse algunas enmiendas al texto
mientras que los diputados populares espa-
ñoles, italianos y de los países del este lo hi-
cieron en contra. A partir del segundo
semestre les tocará "explicarse" a los gobier-
nos europeos acusados.
Por otro lado el Consejo de Europa también
ha hecho su propio informe. Ha sido realiza-
do por el legislador suizo Dick Marty y des-
vela como "probados" que agentes de diversas
naciones europeas colaboraron con la CIA en
las entregas y traslados ilegales de detenidos.
Así lo reafirmó en su comparecencia ante la
Asamblea del Consejo de Europa que debía de-
batir sobre este peliagudo tema. En el infor-
me queda demostrado que 14 países europeos
están implicados en los vuelos. Según Marty
hay serios indicios de que en Polonia y Ru-
mania hay (o hubo) centros de detención ile-
gales de la CIA. En un segundo grupo
formado por Reino Unido, Suecia, Italia, Ma-
cedonia, Alemania, Bosnia-Herzegovina y
Turquía se considera que hubo diferentes gra-
dos de responsabilidad en el secuestro y pos-
terior traslado de detenidos, Y, por último,
España, Irlanda, Chipre, Grecia y Portugal per-
tenecen a un tercer grupo de países que man-
tuvo una complicidad activa o pasiva en las
entregas ilegales de sospechosos.
La resolución del Consejo de Europa salió
adelante y además exhorta a EE.UU. para que
"desmantele" su telaraña de prisiones ilega-
les. El informe, por tanto, da veracidad a las
informaciones que aparecieron en noviembre
pasado en el diario Washington Post sobre las
cárceles secretas en países del Este y que Hu-
man Rights Watch ya había denunciado. El
diario norteamericano no nombraba directa-
mente a Polonia y Rumania porque, como re-
conoció posteriormente el periódico, satisfizo
la petición que el presidente Bush solicitó: la
de acallar la identificación de los Estados co-
laboracionistas porque podría poner en peli-
gro la eficacia de la "guerra contra el terror".
De las pesquisas de Marty se sabe que la ruta
Kabul-Rumania formaba parte de un circuito
habitual de las llamadas "entregas extraordi-
narias" y es muy probable que se haya usa-
do para llevar detenidos de Afganistán a
Rumania. Junto a Rumania también parecen
existir indicios de que Rabat y Guantánamo
son destinos de las "entregas extraordina-
rias". En el caso polaco el informe de Marty
indica que entre finales de septiembre y du-
rante octubre de 2003 sospechosos de terro-
rismo fueron trasladados de centros de
detención de la CIA en Kabul y Afganistán.
Para más inri, a finales de julio Bush se
llevó un nuevo varapalo de un organismo in-
ternacional. El Comité de Derechos Humanos
de la ONU pidió a EE.UU. el cierre inmediato
de sus cárceles secretas tras realizar un in-
forme demoledor en el que declara que exis-
te "información creíble e incontestable de
que el Estado parte (EE UU) se ha visto in-
volucrado en la detención secreta de perso-
nas y en lugares secretos, durante meses y
años, sin informar de ello al Comité Interna-
cional de la Cruz Roja". El informe del Comi-
té se mostraba alarmado por los métodos
utilizados por EE.UU. en la llamada "guerra
contra el terrorismo". Un mes después, a prin-
cipio de septiembre, Bush reconoce en rue-
da de prensa, y ante familiares de víctimas
del 11-S, la existencia de cárceles secretas de
la CIA fuera de EE.UU. argumentando que
han servido para detener a 14 sospechosos de
participar en los atentados del 11-S.
Las investigaciones en España.
En el informe de Fava aparecen al menos 63
(aunque podrían extenderse a 120) vuelos
sospechosos que hicieron escala, entre el 11
de septiembre de 2001 y finales de 2005, en
los aeropuertos españoles de Palma de Ma-
llorca, Ibiza, Barcelona, Madrid, Valencia, Ali-
cante, Málaga, Sevilla, Vigo y Tenerife. La
primera escala de un avión fletado por la CIA
en suelo español se produce el 11 de di-
ciembre de 2001. Un L-100 Hércules proce-
dente de Bermudas (EE.UU.) aterriza en
Tenerife y al día siguiente sale hacia Antal-
ya (Turquía). En 2002 se producirían seis es-
calas y, al año siguiente, 16. Palma de
Mallorca y Tenerife son los aeropuertos más
frecuentados, y Libia y Marruecos los desti-
nos que más se repiten.
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel
Ángel Moratinos, compareció ante la Comi-
sión de Asuntos Exteriores del Congreso el 24
de noviembre de 2005 e informó de 22 esca-
las de presuntos aviones de la CIA en Ma-
llorca, Ibiza y Tenerife entre enero de 2004
y septiembre de 2005. Según el ministro de
Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos,
el gobierno niega estar implicado en este
asunto y que Estados Unidos le "ha dicho
que no ha cometido ninguna ilegalidad" en
suelo español. Según el presidente del go-
bierno Zapatero el gobierno no sólo "no au-
torizó" dichos vuelos sino que "no conoció"
dichos vuelos. También es cierto que alguno
de esos vuelos se realizaron bajo la era Az-
nar. El pasado 5 de abril la Comisión de Asun-
tos Exteriores del Congreso español aprobó,
a petición de Izquierda Unida, reclamar al
gobierno un informe sobre los vuelos CIA en
España y la comparecencia cada vez que se
produjesen nuevas noticias sobre el tema.
Han pasado tres meses y no se ha hecho nada
de lo prometido. Es más, a principios de ju-
lio el PSOE impidió, con los votos de sus nue-
vos socios CIU y PNV, que se convocara una
reunión extraordinaria de la Comisión de
Asuntos Exteriores para que el ministro Mi-
guel Ángel Moratinos informase sobre las úl-
timas investigaciones que el gobierno posee
sobre este tema.
El gobierno, a través del fiscal general del
Estado, Cándido Conde-Pumpido, intentó im-
pedir que la Audiencia Nacional investigará
la legalidad de estos vuelos, pero todo ha
dado un vuelco cuando el juez de la Au-
diencia Ismael Moreno se ha declarado com-
petente para iniciar las investigaciones al
apreciar un posible delito de torturas y ser
éste un delito de persecución universal. Aho-
ra la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pe-
dido a dicho juez que se investiguen las
escalas de aviones de la CIA en España y que
se cite como testigo a Jaled al-Masri dado que
"coinciden las fechas" de su secuestro y de
la escala en Palma de Mallorca del vuelo Ar-
gel-Palma-Skopje (Macedonia), realizado por
un Boeing 737 en enero de 2004. Un fiscal
alemán ha solicitado el informe que la Guar-
dia Civil ha realizado sobre el paso de los
aviones de la CIA por el aeropuerto de Pal-
ma de Mallorca ya que, en uno de ellos via-
jó Jaled al-Masri, secuestrado en Macedonia
y depositado en una prisión afgana donde fue
torturado (ver nº 312 de cnt).
Así mismo, un fiscal italiano se ha des-
plazado a Mallorca a finales de marzo de este
año para recabar información sobre las in-
vestigaciones que realiza la fiscalía balear por-
que hay pruebas sólidas de que los
secuestradores de Abú Omar (ver nº 312 de
cnt) formaban parte de la tripulación del
avión que, al menos en tres ocasiones, hizo
escala en el aeropuerto de Palma de Mallor-
ca. Sobre este caso, la fiscalía de Milán acu-
só a 26 agentes secretos de la CIA y pidió la
extradición, cuya tramitación rechazó en su
día el gobierno de Berlusconi. El fiscal está
tramitando de nuevo la petición al recién for-
mado gobierno de Prodi y mientras tanto la
fiscalía ha declarado en busca y captura a los
26 agentes norteamericanos. En julio el nú-
mero dos de los servicios secretos italianos,
Marco Manzini, ha sido detenido junto a otro
agente en relación con el caso del secuestro
de Abú Omar. Pero no solo ha caído él sino
que cabezas más altas han rodado. El general
del Servicio de Espionaje Militar Italiano (Sis-
mi) Gustavo Pignero confirmó que su jefe, el
general Nicolo Pollari, ordenó el secuestro de
Abú Omar. Pignero, con una enfermedad ter-
minal, intentó autoinculparse para engañar a
la justicia y así no implicar a su jefe pero lo
que no sabía es que le grabaron la conversa-
ción con el número dos, Manzini, donde de-
cía que "estoy muy enfermo y no tengo nada
que perder. En esta historia prefiero saltar yo
porque si salta el director, salta también el
Gobierno y las relaciones con EE.UU.". Así
tuvo que reconocerlo cuando la fiscalía le pi-
dió declaración y le hizo escuchar sus propias
palabras grabadas. Pignero confesó que su jefe
Pollari, el número uno de los servicios secre-
tos italianos, actuó a petición de una orden
de Jeff Castelli, el jefe de la CIA en Italia.
Todo podría ir más allá si se llega a demos-
trar que el gobierno de Berlusconi tenía co-
nocimiento de esta operación. Los periodistas
de La Repubblica que han estado investigan-
do sobre el caso desde el principio fueron vi-
gilados por los servicios secretos italianos. A
uno de los periodistas se le intervino ilegal-
mente su teléfono y a otro se le siguieron sus
movimientos, con el objetivo de descubrir a
través de los periodistas cuánto sabían los
fiscales sobre la participación de agentes se-
cretos italianos en el secuestro de Abú Omar
para así poder destruir pruebas. Afortunada-
mente el tiro les salió por la culata.
De los 63 vuelos del informe de Fava hay
4 vuelos "dudosos" para el Gobierno español.
Hay dos vuelos de la era Aznar: el Guantá-
namo-Tenerife-Constanza (Rumania) del 12
de abril de 2004 y el Madrid-Luxor (Egipto)
del 16 de diciembre de 2003. Ambos vuelos
están siendo investigados por el juez Ismael
Moreno. Además, el magistrado ha requerido
al Departamento de Planificación y Opera-
ciones de los aeropuertos de Málaga, El Prat
(Barcelona), Alicante, Madrid, Reina Sofía
(Tenerife), Valencia, Sevilla y Vigo, "los an-
tecedentes sobre los vuelos de los aviones
que se atribuye han sido fletados por la CIA
y han efectuado operaciones" allí. En el in-
forme del Consejo de Europa se contempla a
Palma de Mallorca como el lugar donde los
equipos de la CIA planean sus operaciones.
cnt
n°327 octubre 2006
Internacional
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Directamente se acusa a 14 países europeos (entre
ellos España) de colaboración (por acción u
omisión) con los secuestros ilegales
Fue Bill Clinton, anterior presidente
norteamericano, el que a mediados de los años
noventa aprobó que la CIA pudiera secuestrar a
sospechosos de terrorismo
Hay serios indicios de que en Polonia y Rumania
hay (o hubo) centros de detención ilegales de la CIA
En julio el número dos de los servicios secretos
italianos, Marco Manzini, ha sido detenido junto a
otro agente en relación con el caso del secuestro de
Abú Omar
A principio de septiembre, Bush reconoce en rueda
de prensa, y ante familiares de víctimas del 11-S, la
existencia de cárceles secretas de la CIA fuera de
EE.UU.
En el informe del Consejo de Europa se contempla
a Palma de Mallorca como el lugar donde los
equipos de la CIA planean sus operaciones
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