Secretaria de comunicación y formación
CNT-Extremadura
El día 19 de julio hace 70 años que se produ-
jo el levantamiento obrero en España, levan-
tamiento que conllevaría uno de los mayores
logros de la clase obrera en el pasado siglo:
hacer realidad la revolución social, incluso bajo
una situación de guerra e inestabilidad, des-
mitificándola como utopía irrealizable.
Sin embargo este no fue un levantamien-
to que se produjera espontáneamente, sino
que fue producto de la insurrección de algu-
nos sectores del ejercito español contra la II Re-
pública. Todo esto conllevó la Guerra Civil
Española, guerra que durante tres años man-
tuvo a los españoles divididos en dos bandos,
incluso podríamos decir que en tres. Todos los
archivos suelen tratar el hecho de la guerra
entre fascistas y republicanos, sin embargo
suelen olvidar un tercer bando, que se levan-
tó contra los fascistas con sus propios medios
y que fue traicionado por los dirigentes repu-
blicanos: el movimiento obrero.
El movimiento obrero desde el primer mo-
mento mostró la necesidad de parar a los fas-
cistas y de lograr mejores repartos de la ri-
queza para todos, colectivizando las fabricas y
las tierras, y haciendo un mejor reparto del
trabajo, mejorando la calidad del susodicho.
El movimiento obrero se produjo por todas las
regiones del país, sin embargo no en todas
tuvo la misma fuerza ni se originó en el mis-
mo momento. Ejemplo de ello es la región ex-
tremeña, que durante la guerra cayó
rápidamente en manos de los sublevados fas-
cistas pero que durante la regencia de la re-
publica protagonizó numerosas ocupaciones
de tierras y levantamientos de los campesinos,
rápidamente erradicados por la fuerzas de re-
presión de sistema vigente.
Con vistas al 70 aniversario del levanta-
miento obrero en España, CNT Extremadura
organiza diversos actos en recuerdo de los que
allí lucharon y los logros que consiguieron,
pues no es menester olvidar a aquellos que re-
alizaron grandes obras y que sin embargo per-
manecen en la sombra, pues recordar que es
posible otro mundo mas equitativo no resulta
rentable a los políticos manipuladores de la
información que nos gobiernan a día de hoy.
Así pues y en paralelo con otras campañas por
la recuperación de la memoria histórica, y como
principio de una serie de actos, CNT Extrema-
dura llevó a cabo un acto el día 22 de julio, a
las 20 horas, en el local sindical de CNT Méri-
da (C/ San Antonio 19), donde se pudo disfrutar
de diferentes charlas-debate, proyecciones y mú-
sica entre otras actividades donde se pudo ho-
menajear a Tomás Granado, Pilar Mulet, Manuel
Méndez y José Barroso, Pablo Mellado por pro-
blemas de salud no pudo asistir. A todo ellos
se les una acreditación de reconocimiento a
su lucha y una botella de vino de Tierra de Ba-
rros conmemorativo de la Revolución Social de
1936 después de la palabras de agradecimien-
to de Marta Elena Gonzalo, Secretaria General
de CNT Extremadura. El acto se completó con
una emotiva proyección superocho del docu-
mental Un pueblo en armas y una presentación
de carteles y fotografías del Movimiento Li-
bertario y la Guerra Civil-Revolución Social.
Memoria histórica
cnt
n°326 agosto-septiembre 2006
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Guerra civil, 70 años después:
en lucha por un mundo nuevo
La CNT de Extremadura homenajea a sus mayores
Grupo Tierra-FAI
El movimiento libertario (del que participa-
ban la Federación Anarquista Ibérica-FAI-, con
miles de militantes, y la Confederación Na-
cional del Trabajo CNT-, el sindicato más po-
tente del país que contaba con más de un
millón de afiliados), con muchísima influen-
cia social, era, en buena medida, responsable
de este desarrollo de las libertades y de esas
conquistas obreras, teniendo una proyección
de futuro y unas expectativas de crecimiento
enormes. No es de extrañar que las organiza-
ciones libertarias (CNT, FAI, Juventudes Li-
bertarias, Mujeres Libres, Ateneos
libertarios,...) fueron el objetivo inmediato de
los militares y policías sublevados que eran
apoyados por grupos fascistas y ultracatóli-
cos, la iglesia, amplios sectores del capitalis-
mo nacional e internacional y los regímenes
totalitarios de Alemania, Italia y Portugal: to-
dos ellos eran alérgicos a la libertad y la igual-
dad proclamadas por los anarquistas. Esos días
de julio de 1.936 y los siguientes, los traba-
jadores y trabajadoras de este país salieron
por millones a las calles de los pueblos y ciu-
dades para detener la inmensa agresión que
se les había venido encima, y en muchos lu-
gares fueron capaces de derrotar y desarmar
a los liberticidas y asesinos del pueblo.
Así pues, el "alzamiento" no triunfó de inme-
diato debido a la oposición popular, pero se
convirtió en una guerra que duró casi tres
años. Y sucedió algo con lo que muchos no
contaban: en esa confrontación del pueblo
contra los golpistas, los anarquistas fueron una
parte importante, casi fundamental; en mul-
titud de localidades fueron ellos los que, con
mucho esfuerzo y muchos muertos en sus fi-
las, vencieron a los sublevados. Estaban en la
calle y tenían a gran parte de la población con
ellos: era el momento de llevar adelante la Re-
volución Social que durante décadas habían
estado preconizando... y la hicieron. En ex-
tensas regiones del territorio español en las
ciudades y en el mundo rural, en la industria
y en el campo- los medios de producción y los
productos de consumo pasaron a ser propiedad
colectiva y a gestionarse colectivamente; sin
contar con el capitalismo ni el Estado, los tra-
bajadores podían decidir lo que había que pro-
ducir y cómo. Se abolió el dinero. Cada uno
aportaba su trabajo a la comunidad según sus
posibilidades y recibía de ella según sus nece-
sidades. No había ricos ni pobres. Se dio un im-
pulso enorme a la cultura y la educación. Se
cuidaba de los más débiles: niños, ancianos, en-
fermos, discapacitados. Se extendió la higie-
ne y la sanidad. No se hacían distinciones entre
el hombre y la mujer en la vida social. Desa-
parecieron los estamentos represivos de la so-
ciedad: militares, policías, jueces, carceleros,
clérigos, etc. No había explotación de un ser
humano sobre otro. Cualquiera que participa-
ba en el trabajo común era compañero, sin im-
portar su lugar de nacimiento; no había
extranjeros, había hermanos de lucha. Desa-
pareció la opresión y la represión. La libertad
y la igualdad eran plenas. Todo se debatía y se
acordaba libre y fraternalmente. El apoyo mu-
tuo y la solidaridad eran base para las rela-
ciones humanas. Todo era de todos, nadie
mandaba en nadie. La utopía era posible.
La guerra acabó. Vencieron los asesinos ha-
ciendo lo único que sabían hacer bien: matar
y destruir. Muchos de los que participaron en
esa experiencia revolucionaria fueron asesi-
nados, otros perseguidos, encarcelados, tor-
turados, humillados y exiliados...Toda una
generación de luchadores fue aniquilada. La
dictadura de casi cuarenta años que siguió
fue, en realidad, continuación de esa guerra
de aniquilación. El régimen de "democracia
parlamentaria"que siguió y en el que vivimos
hizo el resto: enterrar en el olvido esta expe-
riencia y a los que la protagonizaron.
Sin embargo, esa Revolución existió y, gracias
a ella, muchas personas supieron que era po-
sible transformar el mundo, hacerlo más jus-
to y habitable y conseguir que en él la gente
estuviera ilusionada y fuese feliz.
Hoy, setenta años después, todavía hay anar-
quistas. La semilla que nuestros compañeros
y compañeras dejaron no murió, sino que si-
guió viva y germinó. Las mujeres y los hom-
bres anarquistas del año 2.006 recogemos ese
testigo, y en esta sociedad tan podrida, opre-
sora y manipulada, en la que mandan los mis-
mos que entonces intentaron estrangular el
ansia de emancipación del pueblo, proclama-
mos que la Revolución Social es posible y que,
algún día, los oprimidos y explotados del mun-
do destruirán en mil pedazos las cadenas que
los atan, pasando por encima de las banderas
y las fronteras que los dividen...
Hasta entonces no cejaremos en nuestro em-
peño libertador y revolucionario.
Durante el mes de julio, numerosos sin-
dicatos de la CNT han realizado actos y
Jornadas para conmemorar el aniversario
de la Revolución: Madrid,Guadalajara, Va-
lencia, Lebrija, Benissa... así como las
confederaciones regionales de Galiza y
Extremadura se han volcado en recordar
los logros de hace 70 años. Para más in-
formación: http://www.cnt.es
La revolución anarquista de 1936
El 17 y 18 de julio de 1936, gran parte del ejército español y de la Guardia Civil intentaron dar un golpe de estado contra
el régimen que habían jurado defender: la República. Esta sublevación, sin embargo pretendía, fundamentalmente,
frenar las ansias de libertad del pueblo- reprimidas a sangre y fuego durante siglos de historia- y, sobre todo, acabar
con las organizaciones de trabajadores que con su lucha habían conseguido mejoras importantísimas para las
condiciones de vida de millones de personas durante los pocos años que duró la Segunda República.
Recuperar la memoria. Mantenerla viva.
Hoy, setenta años después, todavía hay
anarquistas. La semilla que nuestros compañeros y
compañeras dejaron no murió, sino que siguió viva
y germinó
Tomás Granado, Pilar Mulet, Manuel Méndez y José Barroso durante el homenaje.
/ CNT-EXTREMADURA