Jun Rail
Desde la Federación de Jóvenes Investigadores
Precarios se lucha porque el nuevo Estatuto del
Personal Investigador en Formación que pre-
para el Gobierno, y cuyo último borrador in-
clumple los acuerdos alcanzados con la
asociación, recoja su reivindicación de que nin-
gun investigador trabaje sin contrato.
La carrera diplomática, la carrera de un fut-
bolista, un político o un juez son opciones pro-
fesionales sin duda arduas y meritorias, pero
reconocidas socialmente: se sabe en qué con-
sisten, cuál es el camino que las encauza y que
es lo que aportan a la sociedad. La investiga-
ción es una gran desconocida, pero sobre todo
son desconocidas las condiciones en las que
trabaja la cuarta parte de sus componentes, los
jóvenes investigadores en fase inicial y de per-
feccionamiento, que carecen de derechos la-
borales básicos.
La Carrera Investigadora
Un investigador en fase inicial es un licencia-
do, ingeniero o arquitecto que realiza un tra-
bajo de investigación en un centro público o
privado bajo la dirección de un investigador
doctor. La Carrera Investigadora comienza en ge-
neral con una buena dosis de desinformación
por parte del o de la joven que la inicia y siem-
pre en los años inmediatamente posteriores a
la obtención del título de segundo ciclo (ac-
tualmente una persona que pretenda reorien-
tarse profesionalmente a la investigacion tras
anos trabajando en otros sectores, tiene serias
dificultades de encontrar financiación ya que
queda excluido de las convocatorias de becas).
Debido a la falta de difusión de la actividad in-
vestigadora, la incorporación a proyectos de in-
vestigación se realiza en función de criterios
distintos a los científicos -la proposición de
una beca o el establecimiento de una buena
relación con algún profesor durante la etapa de
estudiante-. Durante un primer periodo y de-
pendiendo del tipo de beca, el joven investi-
gador realiza un trabajo de investigación que
puede desembocar en la realización de una te-
sis doctoral.
Una vez obtenido el grado de doctor, se pasa
a la etapa de investigador postdoctoral en la que
se incorpora (en muchos de los casos de manera
intermitente) a un grupo de investigación exis-
tente. A partir de ahí, nada le garantiza su po-
sibilidad de incorporación definitiva en los
organismos públicos de investigación, que tie-
nen, por otra parte, una estructura fuertemente
piramidal que en general desanima a los in-
vestigadores. La adquisición casi útopica del
estatus de investigador titular sólo se produce
para muy pocos al cabo de muchos años de pre-
cariedad y transitoriedad a traves de exóticas
formulas de ayudante no doctor, ayudante doc-
tor, profesor ayudante, profesor asociado y una
beca tras otra.
Este es el modo en el que un licenciado o
ingeniero se convierte en un investigador, en
un científico, es decir, en alguien que se le-
vanta por la mañana, va a trabajar y cuando se
acuesta por la noche sabe un poquito más. Un
poquito más sobre el cambio climático, sobre
las células madre o la metástasis del cáncer de
pulmón, un poquito más sobre los efectos de
la globalización, la inestabilidad de los merca-
dos, la expansión del universo, la violencia in-
fantil o las relaciones internacionales y el
terrorismo. Sin embargo, es importante seña-
lar que durante el largo periodo inicial y de
perfeccionamiento de la Carrera Investigadora,
sólo un porcentaje muy reducido de los inves-
tigadores pre y post doctorales dispone de un
contrato. La mayoría son remunerados mediante
becas, lo cual implica una falta de legislación
que regule los derechos y deberes de estos tra-
bajadores. La duración, la remuneración, los re-
quisitos y los derechos se ven determinados
arbitrariamente por la entidad convocante de
la beca, que en numerosas ocasiones se apro-
vecha de esta mano de obra barata y altamen-
te cualificada.
Del Estatuto del Becario del PP al Investi-
gador en Formación del PSOE
En noviembre de 2003 se publicó el Estatuto del
Becario de Investigación elaborado por el Par-
tido Popular y que no llegó a entrar en vigor.
Este Estatuto, que establecía un primer marco
legal para regular la figura del becario, pre-
sentaba tales deficiencias que la Federación de
Jóvenes investigadores Precarios (FJI/Preca-
rios) lo recurrió ante el Tribunal Supremo. El Es-
tatuto no sólo no recogía las principales
reivindicaciones de los jóvenes investigadores
relativas a la adquisición de los plenos dere-
chos laborales, sino que además establecía la vo-
luntariedad de las entidades convocantes de
las becas a acogerse o no a dicho Estatuto.
Es decir, para el Partido Popular, un inves-
tigador en fase inicial o de perfeccionamiento
queda fuera del Estatuto de los Trabajadores, lo
cual implica: no cobertura sanitaria pública,
no cotización al sistema de pensiones, caren-
cia de permiso de maternidad y paternidad,
baja por enfermedad, prestación por invalidez,
incapacidad o muerte, no regulación de las va-
caciones ni permisos, inaccesibilidad a la ju-
risdicción laboral, ni a la formación en materia
de riesgos laborales, no derecho a huelga, ni
asociación sindical, ni a las prestaciones de de-
sempleo. Es decir, el investigador del PP es un
trabajador de la Ciencia del siglo XXI con los de-
rechos laborales del siglo XVIII.
El Partido Socialista, por su parte, prepa-
ra desde hace más de un año el nuevo Esta-
tuto del Personal Investigador en Formacion
(EPIF). Su elaboración parecía ir acompañada
de una actitud más abierta en relacion a las
reivindicaciones de la FJI/Precarios, funda-
mentalmente en el carácter obligatorio del
acogimiento de todas las entidades concesio-
narias de becas al EPIF, así como la cotización
al Régimen General de la Seguridad Social y
el desempleo. En este sentido se produjo la
desconvocatoria, por parte de la FJI/Preca-
rios, de las movilizaciones que había previs-
tas en el mes de junio, por considerar que el
Gobierno manifestaba una voluntad de mejo-
ra y que su propuesta (la del EPIF) suponía un
avance con respecto a las anteriores ofertas.
Sin embargo, y según lo manifestado por la
asociación de becarios en su comunicado del
13 de julio, el último borrador de EPIF pre-
sentado por el Ministerio de Educación y Cien-
cia incumple el acuerdo con los jóvenes
investigadores al que se condicionó la des-
convocatoria de las manifestaciones.
El borrador es, siempre según la FJI, confuso
y excluye todas las becas que no tengan por fi-
nalidad la realización de la tesis doctoral (be-
cas anuales, becas de proyecto).
Repensar la Carrera Investigadora
Y es que la solución al problema no es que el
Estatuto del Joven Investigador o del Becario
cubra más o menos parches de una situación
laboral inestable y precaria. No se trata de au-
mentar el montante de las becas para calmar
los ánimos, ni de dar cada día un poquito más
de derechos a los jóvenes investigadores, pero
no mucho para que no se empalaguen y se le
quite el hambre para la cena. No, se trata de
darse cuenta de que la Carrera Investigadora
es el asfalto sobre el que se contruye la in-
vestigación y el desarrollo de un país. Se tra-
ta de darse cuenta de que un licenciado o un
ingeniero que inicia su trabajo en un proyec-
to de investigación es un trabajador, joven y
sin duda inexperto, pero un trabajador que
produce Ciencia. El joven investigador es un
trabajador que pasa horas delante de un or-
denador, o en un laboratorio o en el campo,
como un periodista, un médico o un albañil.
Ya no es un estudiante que adquiere conoci-
mientos, sino un profesional que contribuye
a producirlos, devolviéndole a la sociedad ese
poquito más de progreso. Es por ello que la so-
ciedad debe considerarlo y ofrecerle una rela-
ción laboral clara con el organismo para el
que trabaja, una relación que permita su pro-
moción basada en la calidad científica de sus
investigaciones, sin periodos de transitorie-
dad e intermitencia remunerativa y, sobre
todo, que recoja la plenitud de los derechos
laborales como requisito imprescindible para
la dignificación de la persona y su labor.
cnt
n°315 agosto-septiembre 2005
Actualidad
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El joven investigador es un trabajador que pasa
horas delante de un ordenador, o en un
laboratorio o en el campo, como un periodista, un
médico o un albañil
Los sin derecho de la Ciencia
Qué es la FJI/Precarios
Algunas cifras
Existe en España un colectivo de trabajadores, los jovenes investigadores, que bajo la
figura del becario componen la cuarta parte del personal investigador español y que, a
pesar de su dedicacion laboral plena y su alta cualificación, carecen de los derechos
laborales mas básicos, tales como la prestación por desemplo y la cotización a la
Seguridad Social.
Jóvenes investigadores reivindican sus derechos.
/ AGENCIAS
La FJI/Precarios es una federación de ám-
bito estatal que nace en abril de 2000 para
coordinar los esfuerzos de varias asociacio-
nes españolas de investigadores en fase ini-
cial, investigadores de menos de cuatro años
de experiencia y de investigadores experi-
mentados. Algunas de las asociaciones de
Precarios también incluyen entre sus socios
a técnicos de laboratorio, profesores aso-
ciados y figuras similares.
La Federación Estatal recoge varias co-
misiones (comisión de medios, de movili-
zaciones, de documentación, jurídica y
otras), así como varios grupos de trabajo
sobre las distintas reivindicaciones.
La FJI/Precarios coordina su actividad a
través de listas de correo electrónico y fo-
ros de debate y se integra en un grupo de
ámbito europeo.
Más información: www.precarios.org
- Se estima que en 2001 había más de 20.000
becarios de investigación en Equivalencia
a Dedicación Plena.
- El 48,8% de los artículos científicos espa-
ñoles en revistas internacionales de im-
pacto (modo más extendido de evaluar la
calidad científica de los trabajos de inves-
tigación) están firmados en primer lugar
por un investigador que no pertenece a la
plantilla del centro, y estos participan en
la elaboración del 90% de los artículos.
- En el curso 2000/2001 estaban matricula-
dos en las distintas etapas del doctorado en
España 65.690 y en ese mismo curso al-
canzaron el grado de doctor 6.380 perso-
nas, siendo el total de docentes de las
universidades españolas ese mismo año de
103.067 profesores.
Fuente: FJI/Precarios