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Fallece el pintor José Vento Ruiz................................. 26
Cárcel de mujeres. Exposición de Quico Rivas
en una galería de Madrid............................................. 27
Cultura
cnt
n°312 mayo 2005
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J. Blasco
M
e reconozco un amigo insepara-
ble del pan en las comidas.
Cuando me encuentro delante de
un plato sin un pedazo de pan
es como si le faltara un ingre-
diente a esa comida.
Los primeros vestigios del pan datan del final
del neolítico. Alguien dejó sobre una piedra o cacha-
rro una papilla de cebada muy espesa, más tarde vol-
vió y vio que la papilla tenía otro aspecto, había
quedado algo hinchada.
Los libros que narran las historias de las religio-
nes hacen infinidad de alusiones a los alimentos.
Cuando el pueblo hebreo fue expulsado de Egipto,
Moisés instituyó la pascua, donde decía: "Durante
siete días comerás panes sin levadura (pan ázimo)
y el séptimo día habrá una fiesta en honor a Yahvé".
Para los cristianos el pan simboliza el cuerpo de cris-
to. La costumbre de comer pan todos los días, ¿es
posible que provenga de este episodio histórico?
Fueron los egipcios los primeros que fermenta-
ron y cocieron el pan, que se asemeja de mayor
manera al que consumimos hoy en día. Aunque los
Griegos mejoraron la técnica hasta tal punto de
hacer más de setenta panes diferentes. Roma tenía
más de 300 panaderías llevadas por panaderos grie-
gos. El emperador Trajano, creó la primera asocia-
ción de panaderos, exentos de impuestos y profesión
heredada de padres a hijos.
Francia es un país donde se elabora infinidad de
variedades de pan. En la Francia de la Edad Media
los tahoneros eran los encargados de elaborar y ven-
der el pan, siendo un trabajo arduo (empleaban de
catorce a dieciocho horas diarias). El polvillo que
desprendía la harina provocaba entre los tahoneros
asmas y enfermedades de bronquios, sin embargo
acudían grandes cantidades de aprendices a for-
marse como tahoneros. El aprendizaje consistía en
tres años, y no se aceptaba aquellos mozos que no
fueran con asiduidad a misa.
PAN DE MIEL
INGREDIENTES:
45 gr. de miel
200 gr. de azúcar
200 gr. de mantequilla
550 gr. de harina
50 gr. de cacao
5 huevos
4 cucharadas de ron
1 sobre de levadura en polvo
La piel rallada de un limón
100 gr. de naranja confitada picada
2 cucharaditas de mezcla de especias
100 gr. de cidra confitada
1 bote de crema de chocolate
150gr. de almendras picadas
Elaboración:
Calentar el azúcar con la miel y la mantequilla;
enfriar y añadir a esta mezcla los huevos, la
piel del limón y el ron.
Cernir la harina con el cacao y la levadura,
y agregarla a la mezcla de miel con las espe-
cias, la naranja confitada, la cidra confitada y
las almendras. Verter la pasta en un molde rec-
tangular forrado con papel de aluminio, y hor-
near a 200º de 50 a 70 minutos.
Ya cocido el pan colocar sobre una rejilla y
dejar que enfríe. Mientras tanto derretir la crema
del chocolate y verter sobre el pan.
Que los barrotes de las celdas se vuelvan de azú-
car o se curven de piedad y mis hermanos pue-
dan hacer de nuevo el amor y la revolución
(Benedetti).
Germinal
Q
uizás no sean muchos los lectores que
recuerden el escándalo que levantó a
comienzos de los años ochenta del siglo
pasado la película Rocío. Un documen-
tal realizado por Fernando Ruiz Vergara
que tiene el triste honor de figurar entre las obras
censuradas por orden judicial. Su proyección en los
cines se vio interrumpida por la denuncia que una
familia de Almonte (Huelva), municipio donde se
celebra la romería que da nombre al filme, interpu-
so contra el director, la guionista y la persona que
describía cómo y quienes ejercieron la represión gol-
pista en 1936. El resultado fue la condena del rea-
lizador, su salida del país y la mutilación de la
película en más de un minuto. Corte que si bien en
un principio era sustituido por un cartelón en el
que, con fondo negro se indicaba la supresión de las
imágenes, a medida que pasó el tiempo fue también
eliminado. De esta forma, la censura alcanzaba,
como las tropas del general Franco, sus últimos obje-
tivos: no dejar constancia siquiera de su existencia.
Ahora, con el resurgir de lo que se denomina la
"recuperación de la memoria histórica", no sólo se
exhuman fosas, a pesar del evidente desagrado de
la administración, sea socialista o popular, o se tra-
tan cuestiones, como la existencia del trabajo escla-
vo en la España franquista, tal como en la Alemania
nazi. También reaparecen vestigios de esa memoria
olvidada de la Transición. Es el caso de Rocío. Una
película que vio rota su exitosa trayectoria de públi-
co y que es símbolo tanto de lo que en esos años
se llamaba el "nuevo cine andaluz" como de los
límites de la monarquía parlamentaria que ha suce-
dido de la dictadura. Tras el escándalo, el secues-
tro, el juicio y la condena el filme desapareció de
la cartelera y sólo en contadas ocasiones ha sido
visto en alguna emisión televisiva o en circuitos
especializados. Como hace unas semanas ha ocurri-
do en unas Jornadas celebradas, precisamente en
Huelva, por la Asociación Andaluza Memoria
Histórica y Justicia. Proyección que no tuvo lugar
sin que los organizadores tuvieran que soportar todo
tipo de presiones de sectores integristas que veían
en ella un ataque al culto y veneración de la ima-
gen de la virgen del Rocío.
Rocío es una obra en la que se aprecian las for-
mas y el contexto del momento en el que se rodó.
Como tampoco se puede olvidar que su condena se
produjo bajo la influencia del golpe militar de febre-
ro de 1981. Junto a las explicaciones antropológi-
cas de un joven Isidoro Moreno, hoy cátedro
universitario de la disciplina, aparece la impagable
intervención de quien fue alcalde de Sevilla y tam-
bién cátedro universitario Antonio Hernández Díaz
dando toda una lección de cómo se mutilaban las
imágenes a conveniencia de las necesidades devo-
cionales. Además es una película histórica. En el
sentido de que explica de forma clara y concisa no
sólo el origen del culto sino también la evolución
de la romería que tanto auge ha tenido durante
estas últimas décadas. Pero sobre todo es una obra
que plantea una serie de interrogantes. Un par de
ellos. Uno, el destino de los enormes flujos mone-
tarios que mueve y su incidencia en la vida de los
habitantes de Almonte. Otro, su utilización para
afianzar el sistema clasista capitalista.
En cualquier caso es una película que todavía
hoy emociona y sorprende. No deja indiferente. Ni
siquiera en el lamentable estado en que se pro-
yectó. De un lado es un ejemplo heroico de las
dificultades en las que se movieron los movimien-
tos de recuperación de la memoria de esos años.
De otro, sobre todo, es una muestra de la necesi-
dad de empezar a "recuperar" la memoria de la
Transición española. Hoy todavía es posible, den-
tro de unas décadas pasarán a engrosar la lista de
las banderas a levantar para poner en su sitio las
explicaciones oficiales que otorgan un papel car-
dinal a las actitudes visionarias de unos dirigen-
tes políticos en pizarras escolares francesas o a la
heroicidad de un rey. No hay que olvidar que cinco
lustros más tarde la proyección de Rocío se reali-
zó con la copia censurada y la presencia vigilante
de abogados.
Rocío
Documental
Dirección: Fernando Ruiz Vergara
Guión: Ana Vila
Fotografía: Victor Estevao
Montaje: Fernando Ruiz Vergara
Música: Salvador Tavora
Producción: Tangana Films
España, 1980
1 h 20 min
La memoria mutilada
cine
gastronomía
Pan de miel
Es una película histórica. En el sentido de que explica de
forma clara y concisa no sólo el origen del culto sino
también la evolución de la romería que tanto auge ha
tenido durante estas últimas décadas

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