cnt
n°311 abril 2005
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Víctor Méndez.
E
l artículo titulado Las centrales sin-
dicales cambian de papel"
1
anali-
za, entre otras cosas, el modo en
el que los sindicatos europeos se
han acoplado dentro del estado-
social. El resultado ha sido una erosión de la
actividad sindical clásica y de su influencia
entre la clase trabajadora, a medida que se
burocratizaban como un acople más del esta-
do. Según ese artículo, Francia, con su pro-
verbial centralización jacobina, es el país
donde las centrales sindicales participan más
del pacto social, entrando a negociar directa-
mente con el gobierno asuntos como las pen-
siones, y es también el país en el que existe
la menor participación sindical de las/los tra-
bajadoras/es, situándose por debajo incluso
de España.
Existen otros países con mercados laborales
desregulados al estilo anglosajón, donde el futu-
ro de los sindicatos tampoco parece nada claro.
En este caso el mero reconocimiento legal de
las secciones en los lugares de trabajo, suele
depender de la voluntad de la empresa. Además
se elaboran numerosas leyes que pretenden
limitar la capacidad de autorganización de los
obreros y obreras, como es el caso del estatu-
to para multinacionales de los EEUU afincadas
en la república de Irlanda, donde se legalizan
políticas anti-sindicatos (HRM), no permitidas
en territorio irlandés hasta entonces. Se pre-
tende con todo ello que los sindicatos se aco-
plen en este caso al capital.
Una y otra situación son extensibles al resto
del planeta, salvando las posibles distancias.
Como por ejemplo las leyes que se pretenden
implantar en Pakistán, o la prohibición no ya
de secciones, sino de sindicatos enteros, por
parte de algunos estados miembro de los
EE.UU., rescatando para ello disposiciones de
los años 1910-1920. Sin embargo ni el estado
ni el capital han logrado eliminar los sindica-
tos autorganizados, que aunque minoritarios,
han vuelto a convertirse en alternativas coti-
dianas en muchos países.
Lo expuesto me parece importante para
cualquier sindicato de la vocación que sea. Es
necesario tener en cuenta la evolución del sin-
dicalismo en general, a la hora de poder afron-
tar sus propias estrategias, y que éstas lleven
a adoptar unas u otras tácticas. Lo que no pare-
cería sensato es que fuera al revés, es decir,
que se dieran situaciones en las que intereses
tácticos definan la estrategia. Y en este senti-
do, entiendo que la Propuesta de Unidad
Anarcosindicalista
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presentada por Solidaridad
Obrera, y aprobada como primer acuerdo del
IV Congreso, es una forma positiva de abordar
sus retos estratégicos. Es un sindicato con una
influencia muy concentrada en pocos sectores
y lugares de trabajo que tienden a desaparecer
o desregularse, y que no consigue implanta-
ción dentro de los nuevos supuestos del mer-
cado laboral. Además no se encuentra integrado
dentro de ninguna internacional sindicalista
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.
Por estas razones la propuesta presentada ven-
dría a paliar algunas de las necesidades de
Solidaridad Obrera.
Para CGT no tiene ningún interés estratégi-
co, ya que en esta central sindical los militan-
tes auto denominados anarcosindicalistas han
quedado en clara minoría, tras la progresiva
penetración de partidos políticos, y la aparición
de una militancia desvinculada de las prácticas
y de la teoría anarcosindicalista. Lo cual no
significa que esta Coordinadora no resulte inte-
resante a CGT , sirva como ejemplo de ello, la
reciente utilización de la figura histórica de
Federica Montseny por parte del gobierno ZP.
Lo que sinceramente no veo, es en qué bene-
ficiaría a la CNT, y para explicarlo entraré en el
contenido de la propuesta. La Coordinadora ten-
dría dos delegados de cada sindicato con dis-
tintas atribuciones en memoria histórica,
política, cuestiones sociales y luchas laborales
generales, cuestiones todas para las que no hace
falta ningún comité permanente y conjunto
con Solidaridad Obrera y CGT, pues cuando pun-
tualmente se considera necesario, se abordan
satisfactoriamente tareas de coordinación con
éstos y otros sindicatos, además de con otros
colectivos y movimientos sociales. CNT preten-
de aunar esfuerzos cuando los intereses con-
fluyen, manteniendo el control de la estrategia
propia. Hacerlo de otra forma entra en conflic-
to con los estatutos de la AIT
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, pues en el apar-
tado d) de Finalidades y Objetivos, alienta
alianzas provisionales con otras organizaciones
proletarias, que no tengan acoples al estado o
al capital, rechazando expresamente "la parti-
cipación en comités organizados bajo esquemas
corporativos estatales (por ejemplo en eleccio-
nes sindicales para comités de empresa)". Se
pretende con ello excluir alianzas provisionales,
que hagan que la AIT se acople al estado y con-
fluya hacia la estrategia de las últimas déca-
das, destinada a desmovilizar la organización
de la clase trabajadora. Además poco ganaría-
mos situando esta alianza en el mero plano tác-
tico, pues para el aparato corporativo estatal,
el acople es una estrategia, por lo que hay que
contraponerle otra estrategia, no una táctica.
La Coordinadora tendría una sede o local,
con dirección postal, y demás recursos organi-
zativos, que le aportarían también una dimen-
sión pública. Nuevamente no veo que saca de
esto la CNT, más bien parece que podría fil-
trarse a la opinión pública una imagen equi-
vocada de lo que es este sindicato, al asemejarse
a las cúpulas situadas fuera del ámbito de los
trabajadores.
Para rematar una Propuesta, a mi entender
poco acertada, se acaba repartiendo el apete-
cible pastel de los costos ocasionados por dicha
Coordinadora, aún antes de ser servido. No se
nos dice si después del postre habrá café, ni por
lo tanto, a que tontos por cientos tocaríamos,
o si quizá se espera que por el café no haya que
pagar, porque corra por cuenta de la casa.
Lo expuesto, no quita a la CNT-AIT de rea-
lizar un sano ejercicio de autocrítica, que refuer-
ce las posibilidades de afrontar los retos de
nuestros días de la manera más conveniente
posible. Sería interesante considerar ampliar
nuestra coordinación dentro de propuestas com-
patibles con nuestra estrategia. Una economía
globalizada requiere sindicalismos globalizados.
Por ejemplo, el sindicato pakistaní APFUTU
ha solicitado su ingreso en la IWA-AIT, y se ha
formado un comité para intercambiar infor-
mación y estudiar a fondo la solicitud. La anéc-
dota es que la APFUTU cuanta con más afiliados
que el resto de la AIT, pero esto no debería
contar a la hora de decidir si debe admitirse la
solicitud. Tanto si parecen que son muchos,
como si parece que son demasiados, tomar algu-
na decisión en función de ello, sería antepo-
ner la táctica a la estrategia. Lo que importa
es si la APFUTU es compatible con la AIT, no
si funciona igual que los sindicatos europeos.
Se deberá tener más atención al proceso sin-
dicalista, que a las denominaciones: llámese
anarcosindicalista o lo que se quiera, pero que
funcione anarcosindicalista y tenga principios,
finalidades y objetivos compatibles.
Otro ejemplo, a mi entender, podría ir en la
línea de una propuesta de alianza provisional
formada por secciones en los trabajos, recono-
cidas legalmente o no, pertenecientes a los sin-
dicatos CNT, Solidaridad Obrera y otros
sindicatos compatibles con principios, fines y
objetivos. Sin necesidad de que se declaren
anarcosindicalistas. Siempre y cuando dichas
secciones, no tengan liberados/as, ni delega-
dos/as que se presenten a elecciones sindica-
les; con el objetivo de aunar esfuerzos en los
siguientes supuestos:
- Reconocimiento legal de las secciones.
- Reconocimiento de las secciones por los dis-
tintos patrones.
- Promoción de asambleas generales de tra-
bajadores/as en conflictos laborales como
Expedientes de Regulación de Empleo, des-
pidos, huelgas, o negociación de convenios
de empresa y colectivos.
- Formación de comités de seguridad laboral
que supervisen procesos y procedimientos
de producción en los lugares de trabajo, con
el fin de denunciar riesgos y peligros; así
como hacer lo posible para evitar estos ries-
gos y peligros, mediante campañas de segu-
ridad y autoprotección de trabajadores y
trabajadoras, adoptando cuando se requie-
ra procedimientos y procesos distintos de los
que proporcione la empresa.
Es importante que CNT encuentre alianzas
basadas en perspectivas futuras, no en heridas
pasadas, y de las que se obtengan más benefi-
cios que perjuicios. Asimismo considero fun-
damental que siga siendo un sindicato
desacoplado tanto del estado, como del capi-
tal, independientemente de las situaciones que
se nos vayan planteando. Es también básico
que sea anarcosindicalista hasta que el triun-
fo de la revolución social supere al estado y al
capital, y más allá de ello, convirtiendo a la
revolución en un proceso en lugar de en un
objetivo. De poco nos serviría limitarnos a qui-
tar al estado para poner a CNT. La revolución
nunca termina porque siempre aparecerán unos
u otros añadidos de poder, y por lo tanto sím-
bolos autoritarios y destructivos que eliminar.
En este siglo los recursos energéticos con-
vencionales sencillamente desaparecerán, ade-
más se degradarán otros bienes naturales
necesarios para la subsistencia: alimentos y los
involucrados en su producción como la tierra
o la biodiversidad, así como el agua y el aire.
Por lo que resulta interesante ir afianzando
alianzas que nos permitan organizar un mundo
nuevo sobre la vieja cáscara. Por ejemplo avan-
zar hacia la autogestión alimentaria, en la línea
de la iniciativa del grupo de consumo de ver-
duras ecológicas BAH, de CNT Madrid, integra-
do en red junto con otros colectivos
productores/consumidores. O el apoyo logísti-
co de CNT Fraga y Ecologistas en Acción, a los
agricultores y agricultoras ecológicas, en su
creación de una organización asamblearia y
autogestionada que defiende y desarrolla sus
intereses, frente a la estrategia destructiva de
las multinacionales de las semillas modificadas
genéticamente y de la producción de fertili-
zantes. O como podría ser también el fomento
de redes de autoconsumo energético: solar, eóli-
co e hidráulico de pequeña escala, que ofrez-
can alternativas y autodefensa ante las
multinacionales de la energía atómica, las gue-
rras por gas o petroleo, la devastación y expo-
liación de personas, de otros seres, ecosistemas
y recursos, que hasta hace poco se habían man-
tenido como fuente renovable de vida y de
riqueza en equilibrio milenario.
Febrero 2005.
Notas:
[1] Bernhard Ebbinghaus Trade unions chan-
ging role: membership erosion, organisa-
tional reform, and social partnership in
Europe, EU Paper Series, The European
Union Center University of Wisconsin
Madison, May 2002.
[2] Propuesta Unidad Anarcosindicalista:
[3] Estatutos Solidaridad Obrera:
[4] Estatutos IWA-AIT http:
En las últimas décadas el estado ha ido desmontando muchos de los derechos y
libertades, sociales y laborales, arrancados con anterioridad por medio de la lucha
obrera, y simultáneamente ha integrado a las centrales sindicales dentro del ámbito de
toma de decisiones del estado social, a la vez que asume la financiación de sus
actividades
11-M. Un año despues. ya ha trascurrido un año desde
la trágica jornada.......................................................... 22
Los 11-M. En la historia reciente existen multitud de
11-M particulares que pasan despercibidos ............... 23
Opinión
Alianzas posibles y alianzas necesarias
Lo expuesto, no quita a la CNT-AIT de realizar un
sano ejercicio de autocrítica, que refuerce las
posibilidades de afrontar los retos de nuestros días
La revolución nunca termina porque siempre
aparecerán unos u otros añadidos de poder,
y por lo tanto símbolos autoritarios y destructivos
que eliminar.