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n°311 abril 2005
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que pero el núcleo urbano fuera de él, se
agrava con la contaminación desmedida de
la cementera de la empresa Hocim y la cen-
tral termoeléctrica de Endesa, que genera
energía a partir del carbón. Entre los pro-
yectos está el de ampliar la producción de la
central con un tercer grupo, en este caso
vendiéndolo como ecológico ya que sería de
ciclo combinado, de carbón y gas natural.
La emisión de CO
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actual de esta central, se-
gún Greenpeace, es de siete millones de to-
neladas al año. El "modelo sostenible" del
municipio se cierra con la mayor desaladora
de Europa, sin funcionar y al parecer sin mu-
chos clientes actuales posibles y con capa-
cidad para desalar 120 millones de litros de
agua de uso agrícola al día. Por lo que se
sospecha que se buscarán en los lejanos in-
vernaderos de los Campos de Níjar, con de-
cenas de kilómetros de zanjas y tuberías que
se tendrán que abrir en el Parque Natural, o
en atractivos turísticos que se creen para
poder justificar las inversiones. Para el con-
sumo diario este agua resultará carísima.
Como están de moda, una desaladora más se
construye en la Rambla Morales, en el área
de San Miguel de Cabo de Gata, material-
mente sobre un acuífero existente, para dar
agua de riego a los invernaderos futuros, le-
gales o ilegales, ya que los actuales no lo
necesitan.
Pero como las cosas es mejor hacerlas jun-
tos, Carboneras no está sola y cada municipio,
cada núcleo urbano, puebla y proyecta con ur-
banizaciones, apartamentos, chalets pareados
o adosados y hoteles ilegales en los terrenos ac-
tualmente protegidos del Parque; así ocurre en
San José, Las Negras, Barriada Las Puertas, Ro-
dalquilar, Los Escullos, Agua Amarga o La Isle-
ta del Moro, según consta en algunas de las
muchas denuncias puestas por la Asociación
de Amigos del Parque Natural Cabo de Gata-Ni-
jar, Ecologistas en Acción de Almería y el Gru-
po Ecologista Mediterráneo. Caso especial
merece el interés por construir una urbaniza-
ción a escasos metros de Las Salinas del Cabo
de Gata, un humedal preciado y único inclui-
do en el Convenio Ramsar de protección de hu-
medales, en el poblado de La Fabriquilla, que
quedaría rodeado por ladrillos y hormigón. La
artimaña empleada en este caso es que en el
siguiente PORN (Plan de Ordenación de los Re-
cursos Naturales, norma máxima que regula los
recursos del parque y su utilización) que se
tendrá que aprobar pronto, ya con retraso, se
amplíen los núcleos urbanos edificables y se
saquen del terreno parque áreas actualmente
protegidas.
El ejemplo a seguir, cerca
Fuera del Parque, casi acosándole en sus cer-
canías, municipios como el de Mojácar y Vera
parecen ser el ejemplo de lo que se quiere. Si
Mojácar ya "quemó" casi todos sus "encantos",
Vera acaba de proclamar a bombo y platillo la
declaración del cien por cien del término mu-
nicipal como urbanizable, con, de paso, nu-
merosos campos de golf previstos para poder
reclamar trasvases o nuevas desaladoras que
proporcionen dinero en su construcción y en
el comercio privado del agua.
Muy cerca, enclaves urbanos hasta ahora
ajenos a este descalabro urbanístico en sus cos-
tas, parece que tienen intención hasta de ur-
banizar la famosa playa de Palomares, donde
cayeron las bombas nucleares de 25 megatones
de los B52 estadounidenses que se estrellaron
contaminando la zona, y lo siguen haciendo,
en enero de 1966; a pesar de que a Fraga, ya
bastante contaminado entonces y ministro de
Información y Turismo del Gobierno de Fran-
cisco Franco, sólo le subiera el nivel radiactivo
en los gallumbos "pret a porter" cuando se
bañó en sus aguas para explicar que para un
macho cabrío galaico no significaba nada que
las bombas fueran miles de veces más des-
tructivas que la de Hiroshima.
La huerta de Europa
Otro ejemplo "sostenible" del Parque Natural
Cabo de Gata es la proliferación de invernade-
ros y la roturación continua de tierras, activi-
dad ilegal dentro de las áreas de protección del
parque, que pueden acabar en construcciones
o en nuevos invernaderos. Amigos del Cabo de
Gata tienen contabilizados cerca de 90 inver-
naderos ilegales, de los que la Junta de Anda-
lucía tan sólo reconoce 13. Aún así, ninguno
se erradica. En el anterior PORN de 1994 se le-
galizaron mediante una amnistía, consentida
por la Consejería de Medio Ambiente de la Jun-
ta de Andalucía, todos los invernaderos que se
habían levantado ilegalmente dentro del terri-
torio protegido. Tanto Ecologistas en Acción
como Amigos del Parque sospechan que pue-
de haber una segunda amnistía en el nuevo
PORN. Como muestra de que el negocio de la
agricultura intensiva en invernaderos y la más
moderna y vendida como ecológica, la inten-
siva a cielo abierto, no parará, es que el precio
del metro cuadrado agrícola no deja de crecer,
habiéndose convertido en negocio y especula-
ción en sí mismo. Al poder parece que le pre-
ocupa mucho el voto de los agricultores y casi
todo lo consiente, incluido el desmonte de una
zona de Sierra Alhamilla, que estaba previsto
que fuera el corredor natural para declarar Par-
que Nacional al Cabo de Gata, al mismo tiem-
po que se declaraba el Parque Nacional del
Desierto de Tabernas. Esta reconversión en zona
agrícola de una zona LIC se permitió por la
Junta de Andalucía a quienes lo demandaban,
la en otro tiempo combativa COAG. Hasta tres
sentencias judiciales se acumulan para que todo
vuelva a lo que era, pero nadie hasta el mo-
mento las ha ejecutado, como afirman Amigos
del Cabo de Gata.
Al nuevo PORN las citadas organizaciones le
han puesto numerosas alegaciones, ya que mul-
tiplica los terrenos urbanizables en todos los
municipios y saca de la protección máxima nu-
merosas áreas, incluso zonas naturales com-
pletamente vírgenes. Entre otros plan-
teamientos está el de convertir en urbanas a
todas las playas y calas, de tal manera que se
convertirían en terrenos de ocio, con todo lo
que esta palabra conlleva. Sin descartar, qui-
zá, ampliaciones de pequeños puertos depor-
tivos existentes o la creación de alguno nuevo.
En zonas especialmente vulnerables como El
Playazo de Rodalquilar o la playa de los Geno-
veses apuntan los edificios y urbanizaciones
que sobresalen entre los cerros cercanos como
si fueran un anuncio de lo que tarde o temprano
puede llegar hasta la misma arena.
Las manos privadas del parque
El Mediterráneo que unía pueblos y entrelaza-
ba culturas, que dejaba la hermosura mítica de
las palabras para todos los que vinieron después
es ya terreno conquistado. Al igual que en otras
zonas del territorio, el amplio espacio que ocu-
pa este parque natural está en un 80 por cien-
to en manos privadas. Y de esas manos, una
buena parte la tienen pocos nombres de los de
siempre, entre ellos "un tal González", amigo
íntimo de Franco, o la firma Michelín, con un
campo de pruebas de sus neumáticos y por cu-
yos terrenos penan los especuladores. Ante el
acoso de invernaderos ilegales y de construc-
ciones, esta empresa ha vallado sus terrenos,
con lo que, de manera indirecta, protege el en-
torno, pero no evitará que en un futuro, si no
se actúa de manera eficiente en la protección,
se sienta tentada a participar en el negocio del
desarrollo urbanístico y agrícola vendiendo sus
terrenos.
A los nombres tradicionales se les ha su-
mado en los últimos años "emprendedores" em-
presarios que quitan de aquí para poner allá y
que parece que tienen claro que el futuro es
suyo. Es el caso de Marcos Eguizábal que ha
comprado grandes extensiones de terreno y
acosa, a través de conocidos testaferros y hom-
bres de paja, sobre construcciones ya existen-
tes o incluso ruinas para en un despiste futuro
seguir construyendo urbanizaciones. No se es-
capan algunos conocidos dirigentes de la COAG,
propietarios de terrenos en áreas protegidas
del Parque Natural.
La dejadez de la administración socialista
andaluza, que no ha querido o ha dejado de ac-
tuar, ha perdido la oportunidad de ir añadien-
do a lo público terrenos privados que se
revalorizan de continuo porque se sabe que el
negocio será redondo.
Dicen los del lugar que escuchar el sonido
del mar con los ojos tapados se acerca un po-
quito a la felicidad. Por el contrario, los con-
cejales de urbanismo y de acoso para el
desarrollo consideran que no hay mayor her-
mosura que la de ver a una excavadora destri-
par las entrañas que durante millones de años
formaron lo que pisamos y plantar en el hue-
co una torre fugaz de ladrillos, mallazos de hie-
rro y hormigón que llenará a unos cuantos de
un dinero que no les impedirá sobrevivir a lo
que destrozan. La propia naturaleza les con-
vertirá en mierda y con un poco de suerte y un
buen proceso de reciclado, el promotor inmo-
biliario, el concejal sin escrúpulos y el especu-
lador atrevido serán como mucho alimento de
una lombriz a la que se comerá un sapo. Por
sus ojos, tal vez puedan mirar las grietas de lo
que agredieron y no sean más que capaces de
pensar pero qué hicimos, para luego esto: que
hasta un sapo haya podido más que nuestro di-
nero podrido y nuestro mal olor.
Más información:
www.cabodegata.net
www.ecologistasenaccion.org
Como están de moda, una desaladora más se
construye en la Rambla Morales materialmente
sobre un acuífero existente, para dar agua de
riego a los invernaderos futuros, legales o ilegales
A los nombres tradicionales se les ha sumado en los
últimos años "emprendedores" empresarios que
quitan de aquí para poner allá y que parece que
tienen claro que el futuro es suyo
Pese a la catalogación de Parque Natural, algunas zonas vírgenes pueden, en breve, convertirse en monstruos de cemento y hormigón.
/ MGB
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