Redacción / Agencias
Las pruebas más fuertes de los errores llegan
del propio Pentágono que, según desveló hace
varias semanas la revista Newsweek, "debate
intensamente" la posibilidad de crear escua-
drones de la muerte para combatir la insur-
gencia, que sigue causando estragos a los
ocupantes.
El plan se llama Opción Salvador y está
basado en el apoyo del Gobierno de Ronald
Reagan a la guerra ilegal contra la guerrilla en
El Salvador. Como se hizo entonces, el plan
ahora sería enviar equipos de las fuerzas espe-
ciales para "asesorar, apoyar y posiblemente
entrenar escuadrones iraquís, probablemente
compuestos por guerreros kurdos y milicianos
shiís, para luchar contra los insurgentes sunís
y sus simpatizantes incluso al otro lado de la
frontera con Siria". La operación dependería
del Pentágono o de la CIA.
Para poner en marcha la denominada
"opción salvadoreña", el Pentágono enviará
fuerzas especiales para "aconsejar, apoyar y
entrenar" a los iraquíes, y de forma especial a
los peshmerga kurdos y a los milicianos chií-
es. Otra de sus misiones sería la creación de
centros secretos de interrogatorio. En el marco
de este nuevo plan no se descarta que fuerzas
especiales norteamericanas actúen dentro de
Siria contra ex dirigentes del Baaz, el antiguo
partido único de Sadam Husein.
Ninguna de las previsiones iniciales de la
intervención se está cumpliendo. Desde luego,
los cálculos sobre la explotación de los ricos
yacimientos de crudo iraquíes han sido rápi-
damente marginados a la vista de las continuas
acciones de sabotaje. Los ataques de la guerrilla
contra las infraestructuras petroleras y eléc-
tricas en Irak (tras el fin de la guerra en abril
de 2003) han supuesto un coste de 10.000
millones de dólares a las exhaustas arcas del
Estado. «La mayoría de esas pérdidas son la
consecuencia de ataques contra oleoductos o
contra cargueros que traen gasolina», explicó
el primer ministro iraquí, Iyad Alaui.
Una de las fuentes militares de Newsweek
es quien mejor ha resumido la sensación de
fracaso en el Pentágono. "En lo que todo el
mundo está de acuerdo es en que no podemos
seguir como estamos -ha declarado el alto
mando-. Debemos encontrar una forma para
volver a estar preparados para atacar a los
insurgentes. Ahora estamos a la defensiva. Y
estamos perdiendo".
Esa creciente sensación de fracaso quedó
patente recientemente, cuando el secretario
de Estado, Colin Powell, tuvo que hacer una
ronda de entrevistas en televisión para mos-
trar la confianza de la Administración de
George Bush en que las elecciones se realiza-
rían el 30 de enero. No obstante, Powell no
ocultó su preocupación por la incertidumbre
de qué ocurriría después de su celebración.
Las declaraciones de Powell intentan con-
trarrestar las crecientes voces que alertan
sobre los riesgos en Irak. Así, el exasesor de
seguridad nacional Brent Scowcroft habló del
riesgo de "guerra civil" y advirtió de que las
elecciones "más que ser un punto de infle-
xión prometedor, tienen el gran potencial de
profundizar el conflicto". El asunto ha llega-
do a tal extremo que Howard Coble, republi-
cano y aliado de Bush, se ha convertido en uno
de los primeros congresistas en solicitar la
retirada.
Los problemas de las tropas estadounidenses en Iraq se agravan día a día.
/ AGENCIAS
Internacional
cnt
n°309 febrero 2005
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Revelaciones de altos cargos de Defensa de EE.UU.
Según va avanzando el tiempo, los problemas de Washington en Irak se agravan. Cada vez
son más las voces que públicamente o desde el anonimato reconocen los fallos estratégicos
y de planificación y se habla cada vez más alto de, al menos, estudiar la retirada
El Pentágono estudia formar en
Irak "escuadrones de la muerte"
Michel Collon
Desde hace cincuenta años, los Estados Unidos
tienen instalados seis "tsunámetros" para pro-
teger sus costas. ¿Caro? 250.000$ la unidad
1
.
Es lo que cuesta la maquinaria de guerra del
Pentágono cada segundo (1.500 millones de
dólares diarios).
¿Demasiado caro, pese a todo? Sí. Los
científicos no habían obtenido los créditos.
¿Cuánto vale una vida humana en nuestro
sistema? Eso no es todo. Parece ser que
hubiera podido avisarse a las autoridades de
Asia. En efecto, los científicos que trabajan
para la National Oceanic & Atmospheric
Administration de los Estados Unidos sí que
avisaron con bastante antelación a la base
militar USA de Diego García, que no ha sufri-
do daños. Pero parece que no han descolga-
do el teléfono para avisar a los gobiernos de
Asia, según las acusaciones de dos estadou-
nidenses
2
. Al parecer habrían enviado tan solo
un mail a Indonesia, sin ocuparse de más.
De haberlas avisado, las víctimas hubieran
podido retirarse hacia el interior o situarse en
algún lugar elevado: la diferencia entre la vida
y el desastre eran 10 o 15 metros. ¿Cómo expli-
car este desprecio por las vidas del tercer
mundo y de simples turistas?
Por supuesto, los gobiernos locales y los
gobiernos de los países ricos también pueden
ser señalados por no haber financiado esos
`tsunámetros". Y no es la primera vez que se
instala una industria turística en una zona
de riesgo.
En estos momentos trágicos, ¿qué va a
hacer el hombre más poderoso del mundo?
Bush ha arrojado una limosna de 15 millones
de dólares. Es decir, la milésima parte de lo que
ha gastado contra el pueblo iraquí. Claro está
que la guerra da grandes beneficios a las mul-
tinacionales; la guerra le permite intimidar y
mantener su dominio del mundo...
Este desastre nos invita a la reflexión:
1. Si, las catástrofes son naturales, pero la
mayor parte de sus consecuencias podrían
evitarse o aminorarse. Es cuestión de prio-
ridad en los gastos.
2. Una sociedad en la que la ciencia y la tec-
nología están tan desarrolladas y no sir-
ven ¿no es acaso una sociedad absurda?
3. ¿A qué hay que dedicar los miles de millo-
nes? ¿a hacer la guerra, o a salvar vidas?
4. ¿El saber puede seguir siendo monopoliza-
do por los países ricos? Porque los exper-
tos y los conocimientos necesarios existían,
pero en el lugar inadecuado; ya que los
cerebros se compran y monopolizan como
vulgares mercancías...
5. Otro mundo no es sólo posible, sino indis-
pensable. El mundo que sustituirá las dic-
taduras del máximo beneficio de las
multinacionales por la cooperación y la
solidaridad entre los pueblos.
Michel Collon es periodista del semanario
Solidaire, y autor, entre otros libros, de ¡Ojo
con los media!, El juego de la mentira,
Monopoly. La OTAN a la conquista del
mundo y La guerra global ha comenzado.
Notas:
[1] El coste de los dos tsunámetros hubiera
ascendido a unos 500.000 dólares, es decir
unos 360.000 euros o unos 60 millones de
pesetas: ¡la macabra cantidad de 3 euros
o de 500 pesetas por muerto!
[2] Sara Flounders y Dustin Langley.
Comunicado del International Action
Center (USA), en versión inglesa:
http://www.michelcollon.info
Sí, dicen los científicos. ¿Cómo? Colocando, como ellos habían solicitado, dos
"tsunámetros" (unas boyas dotadas de sismógrafos) para medir el impacto de estos
terremotos. Los riesgos del Océano Indico eran conocidos. ¿Complicado? No
El plan se llama Opción Salvador y está basado en
el apoyo del Gobierno de Ronald Reagan a la
guerra ilegal contra la guerrilla en El Salvador
¿Pudieron evitarse los muertos del tsunami?