tras está trabajando.
- La máquina debe disponer de dispositivo de "hombre muerto", que hará detener el movi-
miento de la cuchilla en el momento de soltar el accionamiento.
Riesgo eléctrico
La electricidad es un fenómeno físico que consiste en el movimiento de electrones a través de
la materia (cobre, aluminio, etc.) A la cantidad de electrones que circula se denomina Intensidad
(I) y se mide en amperios. La dificultad que ofrece la materia al paso de la corriente eléctrica
se llama Resistencia (R) y se mide en ohmios. Para que circulen los electrones es necesario que
exista una diferencia de potencial entre dos puntos (V) y se mide en voltios. Existen dos tipos
de contacto eléctrico: directo e indirecto.
Riesgo de contacto eléctrico directo, producidos al tocar alguna parte de nuestro cuer-
po un conductor por el que circula corriente eléctrica y derivándose ésta a tierra (o a
otro potencial):
- Asegurarse de que los equipos y herramientas tienen certificación CE.
- Utilizar apantallamientos, recubrir conductores, alejamiento de partes activas.
- Señalizar y delimitar las zonas con riesgo de contactos eléctricos directos.
Riesgo de contacto eléctrico indirecto, producido al tocar alguna parte de un equipo
(maquina, herramienta, instalación, etc) que no debería estar en tensión pero que,
por diversos motivos, sí lo está. Protecciones:
- Doble aislamiento. Los equipos que usan este sistema disponen de este símbolo:
- Puesta a tierra de las masas y disyuntor diferencial.
- Tensión de seguridad.
- Leer las instrucciones de utilización de los equipos y realizar inspecciones periódicas.
Contactos con sustancias químicas peligrosas
En el trabajo cotidiano del albañil se realizan preparados (morteros, mezclas, pegamentos, etc.)
con productos que contienen muy diversas sustancias, todas ellas susceptibles de poder oca-
sionar daños a la salud: dermatosis, alergias, irritaciones, etc.
Riesgo de contactos con sustancias químicas peligrosas (calcio, cromo, sílice, magne-
sio, etc.):
- Los trabajadores deben ser informados de los riesgos del contacto con sustancias agresivas.
- Mantener las etiquetas de los envases.
- La manipulación de las sustancias agresivas debe realizarse con atención y cuidado.
- Uso de guantes de protección y de cremas protectoras, si es necesario.
- Vigilancia periódica de la salud.
CLIMA EXTERIOR
Son los daños a la salud producidos por fenómenos físicos (ruido, calor, frío, etc.)
Riesgo de exposición a ruido por el uso de equipos y herramientas ruidosos [radial, hor-
migonera, mesa de corte, etc.).
- Confinar, apantallar, si es posible, el equipo o la actividad ruidosa.
- Reducir los tiempos de exposición.
- Utilizar protectores auditivos.
- Señalizar las áreas ruidosas.
Riesgo de exposición a temperaturas y condiciones climáticas adversas:
- Utilizar ropa de trabajo adecuada (calor, frío, lluvia), chaquetones, gorra, ropa impermeable, etc.
- Tener agua a disposición de los trabajadores.
- Tener en cuenta el periodo de aclimatación.
MANIPULACIÓN DE CARGAS Y POSICIONES FORZADAS
Riesgo de sobreesfuerzo debido a la elevación y el transporte de cargas y a los traba-
jos en posturas forzadas (agachado, brazos en alto, cuerpo inclinado, etc.)
- Siempre que sea posible, se realizará el transporte de cargas mecánicamente. Respetar las
cargas máximas según edad y sexo.
- Selección de útiles y herramientas adecuados para evitar posturas forzadas.
- Para elevar una carga, se flexionarán las rodillas, se agarrará firmemente la carga con las
manos y manteniendo la espalda recta se enderezarán las rodillas.
USO DE EPIs
El Equipo de Protección Individual (EPI) es un elemento llevado o sujetado por el trabajador
que le protege de uno o varios riesgos. Se usará solo en caso de no ser posible eliminar el ries-
go o disponer de una protección colectiva.
Los tipos de EPIs (según la parte del cuerpo que protejan) son protectores de cabeza, oído,
ojos y/o cara, vías respiratorias manos y/o brazos, pies y/o piernas, piel, tronco y abdomen,
todo el cuerpo.
- Todos los EPIs deben tener el marcado CE.
- Elegir el EPI adecuado a cada riesgo.
- Disponer del manual de instrucciones de uso y mantenimiento.
- Sustituir de inmediato los defectuosos y caducados.
Relación de EPIs necesarios para las operaciones de albañilería:
- Casco.
- Protectores auditivos.
- Guantes.
- Botas de protección.
- Gafas de protección ocular.
- Pantallas faciales.
- Mascarilla contra el polvo.
- Arnés anticaida.
Por último veamos las conclusiones del XII Congreso Nacional de Seguridad y Salud refe-
rente al sector de la Construcción.
El cambio de las situaciones de riesgos hay que conseguirlo a través de una mejora de las con-
diciones de trabajo. Será preciso adoptar una serie de medidas que de forma resumidas, son:
- Reducir las ambigüedades de la legislación.
- Actuar sobre los promotores para que exijan a los contratistas el cumplimiento de lo esta-
blecido en los Estudios de Seguridad y Salud.
- Regular la formación mínima necesaria que deben tener los técnicos competentes.
- Todas las empresas deben disponer de un sistema de prevención de riesgos laborales, sien-
do su implantación real y no meramente formal.
- Desarrollar un sistema formativo de capacitación de los trabajadores, donde la seguridad
quede integrada en el mismo, de tal manera que los trabajadores se habitúen a hacer las
cosas según unos procedimientos seguros.
- Establecer códigos de buenas prácticas, donde autores de estudios y coordinadores, encuen-
tren las pautas a seguir.
- Propiciar una representación de los trabajadores a nivel de obra, así como la creación de
comisiones de seguridad, igualmente a nivel de obra.
- Consensuar o reglamentar una metodología para la evaluación de riesgos de los puestos de
trabajo que las empresas tienen en las obras.
- Estudiar el alcance que los problemas de drogadicción tienen en el sector y determinar en
qué medida los Servicios de Prevención pueden hacerle frente.
- Mejorar el sistema de control, que verifique el cumplimiento de la legislación.
cnt
n°307 diciembre 2004
Prevención
2
299
Correo electrónico de contacto: cntpuebla@arrakis.es
Como hemos repetido hasta la saciedad los
empresarios, propietarios, directores de obra,
contratistas y trabajadores autónomos (en
calidad de empresa) son los responsables de
garantizar la seguridad y la salud de sus
empleados