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Fotografía: Eduardo Rodríguez Ochoa |
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Sobre la igualdad |
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La de Dios |
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Eduardo Haro Tecglen
"Igualdad, sí; pero por arriba", decían los perifascistas1 ofreciendo
lo imposible por lo justo: como ofrecen el cielo por la chabola.
Ahora están contra los incrementos de pensiones en comunidades: porque
no son iguales en el Estado común, igualdad para todos (los pensionistas):
pero no quieren igualarlas por arriba en sus porciones: subir las que dan
para igualarlas con las posibles, que ellos llaman "imposibles" en uno de
sus trucos semánticos (nombrar lo positivo por negativo y viceversa). Esa
posibilidad de subir las pensiones les pone la carne de gallina: es su
dinero el que habría que dar, porque, en general, todo el dinero es suyo.
Cuando pagan un salario, lo prestan, porque al consumirlo volverá a ellos.
Las pensiones no son iguales según las necesidades, ni según lo trabajado.
Durante todo Franco, que ya es decir, las empresas mejoraron los sueldos
mediante trucos -gastos de locomoción, material, o lo que pusiera en el
sobre- que no cotizaban; y retrasaban los contratos o los daban (dan) de
baja temporalmente. El jubilado o su viuda o su huérfano cobra menos en
razón de la trampa con que el empresario nos da menos de su dinero. Menos
de lo que el compi de otra empresa al que le pagaban legalmente. No
enumero todas las truhanerías que uno aceptaba: como se acepta ahora el
trabajo peligroso, y esa aceptación no genera pensión al que resulta
parapléjico porque el obrero no es indemne como Indiana Jones. Robando
años de trabajo, salarios o cambiándolos por "gratificaciones", con la
misma etimología -¡creo!- que gratis, como si se dieran por nada, por la
generosidad del prepotente sobre el prejodido2. Hablan de igualar por
arriba para decir que no puede ser: ni España puede igualar sus pensiones
con las de Europa por arriba ni sus salarios: sólo quiere, el Aznar,
igualarse con su mando. Y no aceptar las compensaciones de otras
autonomías: primero, por su batalla contra las autonomías a las que atacan
de anticonstitucionales o incluso de presidiables por el truco semántico
ya citado: segundo, porque están hablando de su dinero.
(1) Perifascistas: buena filología a partir de "peri", alrededor:
periplo, peristilo. A veces lo rodeado es igual que lo circundante.
(2) Jodido: participio pasado de joder: estar jodido es estar roto,
estropeado, enfermo, achacoso, cansado, desmoralizado, abatido; en DRAE,
1989; borrado en el actual).
Esa posibilidad de subir las pensiones les pone la carne de gallina: es
su dinero el que habría que dar, porque, en general, todo el dinero es
suyo. Cuando pagan un salario, lo prestan, porque al consumirlo volverá a
ellos |
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Moncho Alpuente
Los hombres crearon a los dioses a la medida de sus miedos, dioses
inmensos para inmensos miedos, dioses terribles y furibundos, caprichosos
y crueles generadores de catástrofes. Los ancestrales miedos y los dioses
ancestrales siguen dominando la escena, siglos y milenios de filosofía y
pensamiento, ciencia, ingenio e industria en los que la razón, deificada
breve y contradictoriamente por la Revolución Francesa, nunca ha ganado
una batalla significativa
Los dioses siguen dando guerra, los ejércitos invocan sus nombres,
hechiceros y caudillos bendicen las masacres y los mártires se inmolan
para acceder a sus paraísos. Dioses y patrias, credos y códigos,
fervorosas masacres, sacrificios humanos oficiados en impolutos altares de
diseño ergonómico, plegarias informatizadas y cánticos robóticos. La doble
hélice del ADN y el signo de la cruz, la bola de cristal y la pantalla de
plasma, el vudú y la astronaútica, conviven y cohabitan en el tiempo, se
multiplican las sectas y los cultos se expanden y se globalizan. El
presidente de los Estados Unidos, es un gran lector de la Biblia, aunque
se haya quedado estancado en el Antiguo Testamento y los fanáticos
terroristas siempre llevan en su ajuar junto a las armas y los explosivos
su alfombrilla de oraciones y su ejemplar del Corán
Las sectas ultracatólicas prosiguen en España su escalada, auspiciadas
por el Gobierno y hacen cábalas para sustituir al desfalleciente gran
hechicero blanco de Roma por uno de sus acólitos. El presidente Aznar es
partidario de que la nueva constitución europea mencione el cristianismo
como elemento aglutinador de cultura y civilización, corriendo un espeso
velo sobre las interminables guerras de religión que asolaron Europa,
matanzas entre buenos cristianos que nunca pusieron la otra mejillla y
prefirieron degollar al prójimo antes que amarle.
Vivimos en el reino de la superstición y del miedo, integrados y
apocalípticticos a merced de aquel nada misericordioso dios bíblico, el
viejo cascarrabias vengativo de barba blanca, con su carácter de mil
demonios que intercambia dientes por ojos y colecciona prepucios. Dios de
Israel, del Islam y de la Iglesia de Roma, de La Casa Blanca y de los
desiertos de Arabia, de judíos, moros y cristianos, enredado en los
prolegómenos de un interminable Apocalipsis.
Los dioses siguen dando guerra, los ejércitos invocan sus nombres,
hechiceros y caudillos bendicen las masacres y los mártires se inmolan
para acceder a sus paraísos. Dioses y patrias, credos y códigos,
fervorosas masacres, sacrificios humanos oficiados en impolutos altares de
diseño ergonómico, plegarias informatizadas y cánticos robóticos |
| la fotomatona
La Radio |
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Jenofonte
Puse el parte (RNE) y después me torturé con el equipo contertulio
habitual. Reposé la mala leche y bajé a la calle a escupir al primer vasco
que
viera de cara. Fallé y di a un chino que vendía juguetes todo a 100 (y más).
Dije "hostias, juguetes, si ya es la cosa". Volví al botón de RNE y me quise
santificar pagando un juguete porque cada niño pobre debe tener una ilusión.
Llamé y dije que quería enviar un misil de "peuvecé", de los que se tiran
por error, a cada madre de los 15 niños afganos asesinaditos por los
Gladiadores de la Libertad. Me dijeron que no, que un juguete educativo, una
Barbi o una maquinación de la Disney Factory. Dije que si había algún piolín
bomba y me respondieron "usted es un demagogo". Después he ido al
diccionario. Y he pensado que para qué un coche supersónico con lo bien que
se lo pasarían jugando al pelotón de fusilamiento. Se lo mandaré a Nieves
Horrores. |
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