Redacción
Al cierre de la edición del periódico, nos enteramos de
la explosión que se ha producido el sábado 20 en la multitudinaria
manifestación que se celebraba en Buenos Aires para conmemorar la rebelión
popular del 19 y 20 de diciembre el año pasado. Diversas fuentes estiman
una asistencia de 60.000 personas, un poder de convocatoria mayor que el
de los diferentes partidos o sindicatos.
Dicha explosión, que aunque no ha producido muertos, ha
dejado bastantes heridos, se produce en un momento en que los medios de
comunicación, Duhalde y la UIA suceden sus discursos pidiendo "orden,
represión y mano dura" con los que llenan las calles exigiendo su derecho
al trabajo y una vida digna y en que Kirchner y sus funcionarios amenazan
con judicializar la protesta.
Desde los movimientos piqueteros se achaca la
colocación del artefacto a una provocación de la extrema derecha y se
acusa al gobierno de consentimiento solapado de estas prácticas para así
desacreditar la acción piquetera.